“Los recientes dictados de Washington no dejan más alternativa que comenzar a proteger la autonomía política y económica convirtiendo las tenencias de dólares y euros en un mineral precioso: el oro”.
MiCHAEL HUDSON, ECONOMISTA ESTADOUNIDENSE, EXPERTO EN FINANZAS
Los imperios suelen seguir el curso de una tragedia griega, provocando precisamente el destino que buscan evitar. Este es el caso del Imperio estadounidense, ya que se está desmantelando a sí mismo en cámara no tan lenta.
El supuesto básico de la previsión económica y diplomática es que cada país actuará en su propio interés. Tal razonamiento ayuda a comprender el mundo de hoy. Para describir la confrontación de EEUU y sus aliados contra Rusia los observadores diplomáticos de todo el espectro político están utilizando frases como «. Estados Unidos se está disparando en su propio pie» . Nadie pensó que el Imperio “americano” se autodestruiría tan rápido.
Durante más de una generación, los diplomáticos estadounidenses más destacados nos han advertido: “la principal amenaza externa para la nación es una alianza de Rusia y China dominando Eurasia”. Las sanciones económicas y la confrontación militar de Estados Unidos está uniendo a estos dos potencias y está empujando a otros países a la órbita euroasiática en plena emergencia.
Se esperaba que el poder económico y financiero estadounidense evitara este destino propio de una tragedia griega. Durante el medio siglo transcurrido desde que Estados Unidos abandonó el oro en 1971, los bancos centrales del mundo han operado con el patrón dólar, manteniendo sus reservas monetarias internacionales en valores del Tesoro de EEUU, en depósitos bancarios, acciones y bonos, todo ello en dólares.
El estándar de bonos del Tesoro ha permitido a Estados Unidos financiar su gasto militar simplemente mediante la creación de pagarés en dólares. Entonces,los déficits de la balanza de pagos estadounidense se ha podido transformar en superávit de reservas.¿la explicación? Los deudores (las naciones y particulares del Sur Global) necesitan dólares para realizar el comercio exterior y pagar a los tenedores de bonos y acciones.
Este privilegio monetario, este “señorío del dólar”, ha permitido a los estadounidenses imponer sus políticas neoli
