STEPHEN BRYEN, EX SUBSECRETARIO de DEFENSA de EEUU
Los líderes europeos que han apoyado firmemente la continuación de la guerra en Ucrania han recibido un duro golpe por parte del presidente Trump y el secretario de Defensa, Pete Hegseth. La mayoría de ellos deben estar en estado de shock, sin aliento.
Empecemos por Hegseth, que hizo las siguientes declaraciones:
1. La adhesión de Ucrania a la OTAN está descartada. Ucrania no será invitada a unirse a la OTAN.
2. Estados Unidos no enviará tropas a Ucrania por ningún motivo, incluido al mantenimiento de la paz.
3. Estados Unidos ya no suministrará ni pagará armas ni apoyo a Ucrania. Los miembros europeos de la OTAN tendrán que prestar apoyo a Ucrania.
4. Si bien Estados Unidos apoya a la OTAN, la participación estadounidense debe ser justa y equitativa, lo que significa que los miembros de la OTAN tendrán que aumentar significativamente sus contribuciones.
5. Ucrania no podrá volver a las fronteras que tenía antes de 2014, lo que significa que Estados Unidos espera importantes concesiones territoriales de Ucrania.
Mientras tanto, el presidente Trump mantuvo una reunión telefónica de una hora y media con el presidente ruso Putin. La conclusión principal es que Putin dijo que está dispuesto a iniciar negociaciones con Estados Unidos sobre Ucrania y otras cuestiones de seguridad.
La conversación entre Trump y Putin abarcó muchos temas, por ejemplo: cuestiones de seguridad, energía, inteligencia artificial y “el poder del dólar”.
Tras la llamada, Trump aparentemente hizo una llamada “para informar” al presidente ucraniano Zelensky
